La estimulación cognitiva es un conjunto de técnicas y ejercicios diseñados para mantener y mejorar las funciones cerebrales: memoria, atención, lenguaje, razonamiento y funciones ejecutivas.
¿Sabías que...
El cerebro tiene neuroplasticidad: la capacidad de crear nuevas conexiones neuronales a cualquier edad. La estimulación cognitiva aprovecha esta capacidad para fortalecer circuitos cerebrales debilitados o crear nuevas rutas compensatorias.
¿Quién necesita estimulación cognitiva?
- Adultos mayores con deterioro cognitivo leve o demencia inicial
- Personas post-ACV en rehabilitación neurológica
- Niños con TDAH que necesitan entrenar atención y funciones ejecutivas
- Pacientes con traumatismo craneoencefálico en recuperación
- Cualquier persona que quiera mantener su cerebro activo y prevenir deterioro
Nuestro programa en Pereira
En NeuroEs contamos con un programa integral de estimulación cognitiva que combina:
Sesiones presenciales
Ejercicios individualizados basados en la evaluación neuropsicológica inicial. Se trabajan las áreas específicas que necesita cada paciente.
Portal de juegos terapéuticos
Acceso a nuestra plataforma de juegos cognitivos diseñados científicamente para trabajar memoria, atención, velocidad de procesamiento y funciones ejecutivas. El paciente practica desde casa entre sesiones.
Seguimiento con baremos
Medimos el progreso objetivo con baremos estandarizados. Cada juego tiene puntuaciones normativas por edad que permiten comparar el rendimiento del paciente y documentar su evolución.
Áreas que trabajamos
| Función cognitiva | Ejercicios | Juegos en portal |
|---|---|---|
| Memoria de trabajo | Secuencias, n-back, span | Memory Match, Secuencias |
| Atención sostenida | Cancelación, seguimiento | Atención Visual, Go/No-Go |
| Funciones ejecutivas | Planificación, inhibición | Torre de Hanoi, Stroop |
| Velocidad de procesamiento | Tiempo de reacción | Velocidad Perceptual |
| Lenguaje | Fluencia, denominación | Asociación Semántica |
Beneficios comprobados
- Mejora de la memoria a corto y largo plazo
- Mayor capacidad de concentración y atención sostenida
- Mejor planificación y toma de decisiones
- Mayor autonomía en actividades de la vida diaria
- Retraso del deterioro en enfermedades neurodegenerativas
- Mejor calidad de vida y autoestima
¿Cómo empezar?
El primer paso es una evaluación neuropsicológica que identifica las fortalezas y debilidades cognitivas. Con base en estos resultados, diseñamos un programa personalizado con objetivos medibles.
Estimulación en el adulto mayor: sano o con deterioro leve
Muchas familias de Pereira y del Eje Cafetero consultan por un padre o una madre que «está más olvidadizo» o que, simplemente, quiere mantenerse activo. La estimulación cognitiva sirve en ambos casos, pero con objetivos distintos. En la persona mayor sana, el propósito es conservar la agilidad mental, la vida social y la confianza en sí misma. Cuando la evaluación muestra un deterioro cognitivo leve, el programa se centra en las funciones más frágiles y en proteger la autonomía para las actividades del día a día: manejar el dinero, tomar los medicamentos, hacer diligencias, recordar compromisos.
Por eso la evaluación previa no es un trámite: distingue los olvidos propios de la edad de un patrón que merece seguimiento médico, y permite elegir ejercicios que no resulten ni demasiado fáciles, que aburren, ni demasiado difíciles, que frustran.
Cómo es una sesión típica
Una sesión de estimulación con un adulto mayor tiene una estructura previsible, que da tranquilidad y ayuda a aprovechar el tiempo:
- Conversación de inicio: fecha, noticias de la semana, cómo durmió, qué tal le fue con las tareas. Además de orientar, calienta la memoria y el lenguaje.
- Bloque principal: dos o tres ejercicios sobre las funciones del plan, por ejemplo recordar una lista de compras con una estrategia de agrupación, seguir instrucciones de varios pasos o planear una salida.
- Tarea en computador o tableta: un juego del portal con la dificultad ajustada, para que la persona aprenda a usarlo en casa.
- Cierre: repaso de lo aprendido y explicación clara de las tareas de la semana, por escrito, para la persona y para quien la acompaña.
Se respetan las pausas y el ritmo de cada quien. Una persona cansada o tensa rinde menos, y el objetivo es que salga de la sesión con la sensación de haber podido.
Tareas para casa, con y sin pantallas
No todo tiene que pasar por una pantalla. De hecho, muchas de las actividades más útiles forman parte de la vida cotidiana:
- Sin pantallas: crucigramas y sopas de letras con un propósito definido, juegos de mesa como el dominó o las cartas, recetas nuevas siguiendo los pasos escritos, contar una noticia leída en el periódico, planear el mercado con presupuesto, llevar un diario breve de lo que hizo en el día.
- Con pantallas: los juegos del portal, en sesiones cortas y a una hora fija, con la dificultad que se ajusta al desempeño. Si la persona no se siente cómoda con la tecnología, un familiar puede acompañar las primeras veces hasta que tome confianza.
La actividad física, el sueño suficiente y el contacto con otras personas también cuentan. Salir a caminar, asistir a un grupo o visitar a los nietos estimula tanto como un ejercicio formal.
Qué esperar con realismo y cuándo reevaluar
La estimulación cognitiva no es una cura ni devuelve la memoria de hace veinte años. Lo que puede esperarse es que la persona se sienta más activa, gane estrategias para organizarse, participe más en su entorno y, en muchos casos, mantenga su funcionamiento por más tiempo. Los cambios suelen ser graduales y se notan más en la vida diaria que en un puntaje aislado.
Conviene consultar para una nueva valoración, y también informar al médico tratante, si aparece alguna de estas señales:
- Olvidos que antes no tenía y que afectan tareas que manejaba bien, como pagos o medicamentos.
- Desorientación en lugares conocidos o confusión con las fechas.
- Repetir las mismas preguntas o historias en una misma conversación.
- Cambios de carácter, apatía o desinterés por actividades que disfrutaba.
- Dificultad creciente para seguir las tareas que antes resolvía sin problema.
Si hay sospecha de un proceso como la enfermedad de Alzheimer, el diagnóstico lo formaliza el neurólogo; la evaluación neuropsicológica aporta la medición detallada de la memoria y de las demás funciones para ese estudio. Si su consulta es más puntual, puede leer también sobre problemas de memoria.
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Elija la hora en su agenda y pague en línea. Cada sesión de terapia dura 1 hora y cuesta $140.000.
- ★★★★★
…me guió de una forma tan clara, humana y tranquila que en ningún momento me sentí insegura o con miedo al realizar las pruebas.
Arelis de Lupi - ★★★★★
Los test son especializados y van a profundidad, lo mejor es que tienen en cuenta a personas cercanas y el núcleo familiar para soporte del análisis.
Jhon Cruz
Preguntas Frecuentes
A cualquier edad. En niños se enfoca en habilidades en desarrollo. En adultos, en mantener y mejorar funciones. En adultos mayores, en prevenir o retrasar deterioro.
Un programa típico incluye 12-20 sesiones, 1-2 por semana. El portal de juegos se usa diariamente entre sesiones. Los resultados se evalúan cada 2-3 meses.
Sí. Las sesiones de seguimiento y la plataforma de juegos funcionan completamente online. La evaluación inicial es preferiblemente presencial.
La evaluación completa cuesta $670.000, 4 sesiones de 1 hora y cada sesión de terapia, $140.000. El acceso al portal de juegos va incluido en el plan de terapia.
Sí. En personas mayores sanas ayuda a mantener la agilidad mental, la vida social y la confianza. Una evaluación inicial permite ajustar los ejercicios a su nivel y deja un punto de referencia para comparar más adelante.
Puede hacer estimulación igualmente. Muchas tareas para casa se hacen sin pantallas, y cuando se usa el portal de juegos, un familiar puede acompañar las primeras veces hasta que la persona tome confianza.
Si aparecen olvidos nuevos que afectan tareas cotidianas, desorientación en lugares conocidos, cambios de carácter o dificultad creciente con los ejercicios. En esos casos también conviene informar al médico tratante.